La gente siempre quiere lo que no puede tener, si no lo tiene se sienten vacíos, irresponsables del futuro terrible que les espera por no tener esa 'dichosa cosa que falta'.
La dichosa cosa que falta puede tener vida, aunque también carecer de ella. Los seres humanos nos lanzamos a la búsqueda incesante de la cosa que falta, nos detenemos de rato en rato a descansar, a preguntarnos porqué seguimos buscando la cosa rara, si ya hemos buscado antes en nuestros bolsillos, en el bolso que dejamos en el piso, en los bolsillos ajenos, en los muros. Ya no sé dónde debo seguir buscando para encontrar la cosa que me falta, se dijo alguna vez, enseguida suspiró y se recostó hasta quedarse dormida.
Al despertar se percató que no había aparecido la cosa que faltaba, pero aun asi le excitaba imaginarse en diferentes camas, buscándola, buscándola sin tener la mínima idea de su olor, del color de sus cabellos ni de su paradero. Sólo era importante la búsqueda.
Una vez conseguida, la miró durante tres minutos...luego de eso la arrojó al mar. Se vio sin sentido alguno y decidió irse a dormir.
sábado 24 de enero de 2009
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